todo lo que no entra en damebola
Vuelvo en invierno a tus pesadillas de fuego
caminándo a tientas
pensándo en vacaciones en el sur
junto al mar y las piedras
con viento y sin gaviotas.
¿Por qué no me invitás una noche a tu cama?
(Prometo portarme
decir las palabras exactas
para que pienses que todo es idea tuya).